Universidades dominicanas necesitan reglas claras para la IA: estudio propone primer marco integral de gobernanza académica
Nathalie Patricia Brito Santos, Directora Académica del Centro de Tecnología y Educación Permanente (TEP) de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y Chair de la IEEE Dominican Republic Section.
La académica e investigadora Nathalie Patricia Brito Santos plantea siete compromisos concretos para garantizar la integridad académica, la protección de datos y la supervisión humana en el uso de la inteligencia artificial dentro de la educación superior dominicana.
Santo Domingo, RD, junio 2026. La rápida incorporación de herramientas de inteligencia artificial (IA) en las universidades ha superado la capacidad de muchas instituciones para establecer normas claras sobre su uso. Ante este escenario, la académica e investigadora Nathalie Patricia Brito Santos presenta una propuesta pionera de gobernanza universitaria que busca garantizar la integridad académica, la protección de datos, la transparencia y la confianza pública en la educación superior dominicana.
El planteamiento forma parte del artículo “Integridad y buenas prácticas en el uso de la inteligencia artificial en la educación superior: una propuesta de gobernanza universitaria para la República Dominicana”, en el que la autora sostiene que la discusión sobre la IA no debe limitarse a su capacidad para ahorrar tiempo o automatizar procesos, sino centrarse en aspectos fundamentales como la formación del juicio crítico, la calidad de la evaluación, la libertad académica y los derechos de estudiantes y docentes.
Uno de los principales aportes del estudio es la construcción de un marco de referencia específico para las universidades dominicanas, basado en estándares internacionales como la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial de la UNESCO, las Directrices Éticas para una IA Fiable de la Comisión Europea y el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea.
Según explica Brito Santos, la ausencia de políticas institucionales genera riesgos concretos: decisiones dispersas, criterios contradictorios entre asignaturas, exposición indebida de datos personales y una creciente dependencia de herramientas tecnológicas sin mecanismos adecuados de supervisión.
La autora destaca además una brecha significativa en materia de gobernanza de la IA. Citando datos de una encuesta global de la UNESCO, señala que apenas el 19 % de las instituciones de educación superior consultadas cuentan con políticas formales sobre inteligencia artificial, mientras que América Latina y el Caribe presentan niveles de preparación considerablemente inferiores a los observados en Europa y América del Norte.
SIETE COMPROMISOS PARA UNA GOBERNANZA RESPONSABLE
El aporte central del trabajo es la formulación de siete compromisos concretos que pueden servir como base para el diseño de políticas institucionales en las universidades del país:
• Priorizar la finalidad pedagógica sobre la fascinación tecnológica.
• Garantizar una supervisión humana real en las decisiones apoyadas por IA.
• Promover la transparencia y la trazabilidad de los sistemas utilizados.
• Aplicar la protección de datos por diseño y por defecto.
• Rediseñar los procesos de evaluación para privilegiar el aprendizaje auténtico.
• Impulsar la alfabetización en inteligencia artificial para toda la comunidad universitaria.
• Implementar mecanismos permanentes de auditoría, equidad y gobernanza participativa.
De acuerdo con Brito Santos, estos principios permiten trasladar los debates éticos sobre la inteligencia artificial a procedimientos verificables y aplicables en la gestión universitaria cotidiana.
RIESGOS QUE LAS UNIVERSIDADES DEBEN AFRONTAR
El estudio identifica varios desafíos críticos para la educación superior. Entre ellos figuran la dependencia cognitiva que puede generar el uso indiscriminado de sistemas generativos, la dificultad para verificar la autoría real de trabajos académicos, los riesgos asociados al manejo de datos personales y los posibles sesgos que pueden reproducir desigualdades existentes.
La investigadora advierte además sobre el uso de sistemas automatizados en procesos sensibles como admisiones, evaluaciones o vigilancia durante exámenes, subrayando que ninguna herramienta tecnológica debe sustituir la responsabilidad institucional ni el juicio humano.

UNA PROPUESTA PARA EL FUTURO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
Más allá de las recomendaciones técnicas, el artículo plantea una visión de largo plazo para las universidades dominicanas. La autora sostiene que la adopción responsable de la inteligencia artificial debe fortalecer, y no debilitar, la misión esencial de la educación superior: formar profesionales capaces de pensar críticamente, verificar información, tomar decisiones fundamentadas y asumir responsabilidad por sus acciones.
“El desafío no es decidir si las universidades utilizarán inteligencia artificial, sino establecer cómo hacerlo de manera ética, transparente y centrada en la persona”, concluye Brito Santos.
La investigación constituye una de las primeras propuestas integrales de gobernanza universitaria de la inteligencia artificial elaboradas específicamente para la realidad dominicana y ofrece una hoja de ruta práctica para que las instituciones de educación superior puedan responder a los retos que plantea esta transformación tecnológica.
Crédito de la investigación: Nathalie Patricia Brito Santos, Directora Académica del Centro de Tecnología y Educación Permanente (TEP) de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y Chair de la IEEE Dominican Republic Section.
Pueden consultarlo y descargarlo desde Zenodo:







